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Cultura itinerante

La mayoría de nosotros tendemos a hacer grandes viajes, buscar lugares exóticos e interesarnos por la cultura de países lejanos, pero realmente, ¿conocemos lo que nos rodea? ¿Sabemos todo el que nos puede ofrecer culturalmente?

Muchas ciudades y pueblos de Cataluña, ofrecen desde ya hace un tiempo, infinidad de rutas e itinerarios culturales que dan a conocer nuestro territorio de una forma diferente. Ahora que se acerca el buen tiempo y las ganas de salir a la calle van en aumento, os queremos enseñar la posibilidad de conocer la cultura que nos rodea de una manera alternativa. ¡Dejad los libros, el móvil, iPads, y de más aparatos electrónicos a un lado y salgamos!

Si lo que queremos es no tener que coger el coche las posibilidades que ofrece Barcelona son infinitas. Os detallamos algunas de las que podéis disfrutar en la ciudad condal:

Ruta Barcelona 1714: Con esta ruta que nos facilita el Ayuntamiento de Barcelona podemos descubrir y pasear por los 40 lugares de la ciudad de Barcelona relacionados con la Guerra de Sucesión. La ruta 1714 incluye desde el Born Centro Cultural, pasando por el Baluart del Migdia, la Catedral y finaliza en el Fort Pius. Podéis encontrar y descargaros todo el itinerario clicando sobre la imagen.

mapa1714

El modernismo catalán fue un movimiento politicocultural principalmente arquitectónico, también desarrollado en otras artes plásticas como la pintura y la escultura, pero sobre todo en el diseño y las artes decorativas. A pesar de ser una corriente que surge en todo Europa (arte nouveau, jugendstijl, sezession, etc), es en Cataluña donde adquiere una personalidad propia y diferenciada, especialmente en Barcelona, entre el 1885 y el 1920. Pasear por el Ensanche tal y como fue ideado por Cerdà y entrar en algunos de sus patios de isla, perderse por el Barrio Gótico, Gracia o Sant Gervasi, o visitar la Sagrada Familia, la Pedrera, el Hospital de Sant Pau, el Palau de la Música Catalana, el Parque Güell…; son sólo una muestra del movimiento artístico que nos brinda Barcelona.

modernisme

Si nos vamos de Barcelona, en el resto de Cataluña encontramos una gran cantidad de ofertas de turismo cultural. Os presentamos 5 propuestas muy diferentes para que no os queden ganas de quedaros en casa.

La Ruta de los Íberos: Si queréis conocer a los pobladores que vivían en territorio catalán hacia el s. VI aC esta se vuestra ruta. Os presentamos la ruta dels Cossetans, este pueblo vivía en el territorio que ahora comprende el Anoia, el Penedés, el Camp de Tarragona, el área costera del Garraf y el Tarragonés. Si queréis saber cómo vivían os podéis encerrar en la biblioteca a leer a autores clásicos como Polibi o Titus Livi o bien coger el coche y empezar esta ruta en el oppidum de Olèrdola, allá encontraréis un asentamiento ibérico con una muralla que delimita el recinto donde se concentraban varios talleres de artesanos que funcionaron entre el siglo IV y el fin del siglo III aC, entre ellos una tintorería y peletería única documentada en el mundo íbero. Después de pasar la mañana viendo cómo vivían los Cossetans de Olérdola podéis seguir con el coche durante 20 minutos y acercaros en la Ciudadela Ibérica de Calafell y allá imaginaros que sois un gran comerciante y que estáis esperando vuestro barco con productos de todos los lugares de la Mediterránea, puesto que se piensa que esta ciudadela era la puerta de entrada de los productos que después se distribuían hacia el interior de la península y el sur del actual Francia.

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Si lo que queréis es una ruta más contemporánea y artística podéis hacer la ruta dedicada Dalí y su obra. Hablar de Dalí es hablar de surrealismo (por supuesto!) y del Empordá, y es que es donde nos tenemos que desplazar si queremos conocer en profundidad Salvador Dalí, tanto en su vertiente más artística como en la biográfica. El itinerario se inicia en el Teatro-Museo Dalí de Figueres, continua en Cadaqués y Portlligat donde se encuentra la Casa-Museo Salvador Dalí, y finaliza en el municipio de la Pera, donde se puede visitar el Castillo Gala-Dalí de Púbol, donde el genio materializó un desbordante esfuerzo creativo pensando en una persona: Gala, y en una función, un lugar adecuado para el descanso y el refugio de su esposa. Con el tiempo, este espacio se convirtió entre el 1982 y el 1984, en el último taller del artista y el mausoleo de su musa.

dali

«Et regalo un castell gòtic Gala.
Accepto amb una condició, que
només vinguis a visitar-me al Castell amb invitació.
Accepto, ja que accepto en
principi tot a condició que hi hagi condicions.
És el principi mateix de l’amor cortès».

Salvador Dalí, Le château de Gala, la Gala du château

La última ruta que os proponemos va de la mano de la literatura: La Ruta literaria Miquel Martí y Pol. Amantes de la poesía y curiosos, adentraos en este camino y sed bienvenidos!!!
La Ruta recorre el pueblo de Roda de Ter y liga el paisaje vital del poeta con su obra. Está organizada en dieciocho puntos de lectura que resiguen los lugares donde Martí y Pol se formó como persona y como poeta, la casa donde nació, las escuelas donde estudió, la fábrica textil donde trabajó, las diferentes casas donde vivió y otros espacios ligados íntimamente a sus vivencias, con un grueso de lecturas que conforman una experiencia intensa y muy cohesionada. Para realizar la ruta, podéis elegir: Guia (SOLDEVILA, Llorenç. Ruta literaria de Miquel Martí i Pol. Barcelona, Ediciones Proa, 2004. Les Eines, núm. 40.) donde encontrareis los textos del poeta, en prosa o en poesía, que tienen que ver con el lugar que se visita, así como una explicación para contextualizar el lugar. La guía se puede adquirir a todas las librerías de Roda de Ter, en el Museo Arqueológico de la Grieta de Roda de Ter y en la biblioteca Bac de Roda. En caso que estéis interesados en una visita guiada, también se puede concertar en la misma biblioteca (Tel. 93 854 00 77/ b.rodadeter.br@diba.cat).

Marti i Pol

La Fundación Miquel Martí i Pol pone al alcance de todos la App de la Ruta Literaria de Miquel Martí i Pol: Con esta audioguía, cualquier persona puede hacer el itinerario entero usando su smartphone como fuente para conocer las informaciones relativas a cada punto de interés. También tendremos la oportunidad de sentir el fragmento o poema correspondiente a cada uno de estos puntos. Y con la incorporación de los archivos de audio, además de los de texto, se puede hacer un recorrido escuchando las distintas grabaciones como si tuviéramos al lado alguien que nos fuera explicando e informando sobre todo aquello que estamos viendo.

Ruta literaria

Con estas cuatro pinceladas hemos querido presentaros una forma diferente de aprender la cultura y el patrimonio que nos rodea, ahora que se acerca el buen tiempo y los días soleados. ¡Aprovechadlo! ¿Ya tenéis vuestra ruta? ¡Empezamos!

Mar Salas
Noelia Porrua
Núria Sas

MagmaCultura

Gestión de públicos: nuevas propuestas para nuevos retos

Las herramientas tecnológicas se han convertido en una buena oportunidad al servicio de los gestores culturales para dar respuesta a las necesidades actuales de los centres culturales

La jornada Entre la tecnologia i el cafè. Una anàlisi crítica dels models de gestió d’audiències que tuvo lugar en el Aula Magna de la Facultad de Geografía e Historia de la Universitat de Barcelona (en adelante UB) el pasado 27 de septiembre, pretendía ser “un espacio para el debate conceptual, metodológico y tecnológico sobre las audiencias de los equipamientos culturales, el grado de conocimiento que tienen sus responsables, las metodologías relacionales y el uso de las aplicaciones tecnológicas del mercado”.

Ahora que el concepto de democratización de la cultura ya está plenamente asumido por parte de los gestores culturales, y estos se han lanzado a generar productos y a crear programaciones diversas para satisfacer las diferentes necesidades de los diferentes públicos, aplicando también los criterios de accesibilidad (física, sensorial o cognitiva); una de las nuevas cuestiones que preocupa a los responsables de los equipamientos culturales es cómo llegar a estos públicos y conseguir fidelizarlos. 

La clave, después de haber creado la gama de productos, es acercarlos a los segmentos de público correspondientes, y lograr una respuesta satisfactoria que alcance la consolidación de usuarios habituales del museo o equipamiento, un objetivo realmente ambicioso.

Para empezar, pues, hacen falta canales y medios que relacionen institución y usuario, y herramientas que permitan analizar su perfil para poder generar acciones lo más personalizadas posibles.  En el ámbito del consumo cultural, no existe más opción que aplicar métodos de marketing relacional, que a diferencia del transaccional o tradicional -orientado a la venta inmediata e indiscriminada-, busca ofrecer el producto adecuado para cada tipología de usuario y garantizar un consumo continuado y de calidad. 

En el terreno de las aplicaciones tecnológicas, es en los últimos tres años cuando se han producido más cambios. Los equipamientos han pasado, de vender directa y presencialmente las entradas, a venderlas también a través de plataformas, donde las ofertas llegan a todos los públicos de forma masiva e indiscriminada. Los costes de las comisiones y la falta de control de los datos de los usuarios han producido que se cuestione este modelo de tipo transaccional, que derivó en dos soluciones diferentes: una, liderada por algunos teatros y museos, que empezaron a generar su propio sistema de venta online, y otra, liderada por iniciativas del ámbito de la informática que han adaptado o elaborado, más o menos a medida, software para vender entradas y registrar y controlar los datos. De un modo u otro, los equipamientos empiezan a disponer ya de medios suficientes para conocer e interactuar con sus públicos.

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Estas herramientas son eficaces y económicas, al menos para los grandes equipamientos, pero es necesario que su finalidad, metodología y filosofía estén bien definidas. La tecnología bien diseñada y bien aplicada ha de permitir más que un simple contaje e incremento de las vendas. La obtención y el análisis de los datos permite llegar a conocer el histórico de cada uno de los consumidores, crear listas de distribución, conocer opiniones, realizar prospección de tendencias, etc. Al fin y al cabo, proporciona información que facilita la toma de decisiones atendiendo a las necesidades reales de los usuarios de los equipamientos culturales.

Por ello, si la filosofía y metodología están bien definidas, la tecnología se convierte en la mejor aliada de los nuevos gestores culturales para desarrollar plenamente políticas culturales que pueden profundizar, todavía más, y de forma sustancial, en la democratización de la cultura, no sólo como la capacidad de ampliar la participación de todas las tipologías de público, ofreciéndoles productos atractivos y eliminando barreras, sino también en su capacidad de incidir en la toma de decisiones y en especial en la articulación de nuevos discursos y nuevos formatos de aprendizaje. 

Desde MagmaCultura llevamos más de veinte años trabajando en la creación de productos y en la gestión de servicios para públicos de museos de Catalunya, y de otros equipamientos culturales, y también del resto de España. Nuestra filosofía, basada en la firme convicción de servicio a las instituciones culturales y a sus públicos, nos ha llevado a actuar siempre intentando diseñar los mejores proyectos y a mejorar en el día a día nuestros servicios dirigidos a los públicos de los equipamientos.

Hemos constatado que es el momento de incorporar los conocimientos que hemos adquirido a lo largo de los años en nuestra práctica diaria, observando cuales son las necesidades de las instituciones pero también las de los usuarios y las de los profesionales que actúan entre ambos: los equipos de informadores y mediadores. En este sentido, desde el Área de proyectos de MagmaCultura hace unos meses que estamos desarrollando herramientas tecnológicas con el objetivo de facilitar las tareas internas de gestión de los equipos implicados, mejorando los procesos de comunicación y gestión, y de enriquecer las tareas de interpretación y comunicación con los públicos. Unas herramientas que constituirán una plataforma integral de gestión de públicos y que en breve podremos poner en práctica en los equipamientos donde tenemos presencia a través de nuestros proyectos o servicios. Asimismo, estamos desarrollando una herramienta de ticketing y gestión de colas que esperamos que enriquezca la oferta actual creada durante los últimos años principalmente por las empresas informáticas.

La jornada desarrollada en el Aula Magna de la UB fue intensa y muy interesante, cargada de reflexiones y aproximaciones a servicios ya presentes en el mercado y a las experiencias de algunos equipamientos de referencia, como el Teatre Kursaal de Manresa, el MNAC, el Teatre de l’Aurora d’Igualada o el Teatre Lliure de Barcelona. Esperamos poder asistir a la próxima jornada con una propuesta propia, y  mostrar los resultados validados por las instituciones con las que colaboramos. Compartimos plenamente la conclusión final de la jornada, expresada por sus organizadores, a modo de resumen del espíritu que reinaba entre los profesionales presentes: entusiasmo, rigor, método, tiempo, continuidad, trabajo y creatividad. Los ingredientes necesarios para garantizar una gestión profesionalizada de calidad.  

Imma Fondevila
Directora de Proyectos de MagmaCultura

Gestión Cultural, nuevos retos, un recorrido cultural sin retorno

Cualquier organización cultural ha de aspirar a la excelencia y a la calidad en su proceso constructivo profesional y organizativo. Afirmar o hacer referencia a estos conceptos desde la vertiente de la gestión cultural no sólo es extraño, sino que raramente se hace, ya que muchas veces, desde una determinada actitud vital, se asume que la gestión de la cultura parte de unas deficiencias crónicas propias del sector derivadas de la falta de recursos, que condicionan la profesión e imposibilitan el crecimiento natural a diferencia de lo que pasa en otros sectores productivos.

Existe un triunvirato en el sector cultural. El primero, la gestión de la propia cultura institucional, por parte de la administración y las fundaciones privadas; el segundo, representado por la llamada industria cultural, con mucha importancia y fuerza del sector audiovisual y editorial (sin olvidar los sectores teatral y musical) y que suelen eclipsar con sus necesidades y urgencias apoteósicas otras realidades empresariales dentro de la cultura; y el tercero, y último, las iniciativas derivadas de la gestión de los recursos culturales y la creación de proyectos culturales. En la mayoría de los casos, esta última expresión que llamaré “de la gestión cultural” es subsidiaria de la cultura institucional. También existe una incipiente presencia tecnológica cultural que aún no ha definido su integración natural dentro del sector, o que quizás derivará hacia un sector con personalidad propia. Eso depende de todos nosotros, de la importancia que le damos y del interés que tenemos en integrarlo en todos los medios y posibilidades, confiando que ésta nueva oportunidad de actualización y modernización que se nos da de estar presentes con fuerza y con futuro no derive en un nuevo enfrentamiento entre lo nuevo y lo viejo (enfrentamiento nocivo y constante que perjudica los mismos objetivos de la cultura), habitual en algunos ámbitos culturales.

Si nos referimos a la cultura institucional, estamos hablando de garantizar el acceso público y universal a la cultura como un objetivo preeminente de cualquier política cultural. Y por eso es necesario hablar de nuevos modelos de gestión competitivos y profesionales que generen unos resultados cualitativos y cuantitativos. Los proyectos artísticos y culturales institucionales no pueden quedar como un adorno estético de unas políticas locales o nacionales, han de incidir e imbricarse en el devenir social y económico del país. Desde la cultura y con la cultura ha sido como históricamente las sociedades han crecido en valores y calidad de vida. Sin una cultura potente estamos abocados a un debilitamiento como sociedad y más en una época de profundos cambios sociales, económicos y culturales.

Las fundaciones, en esta representación de obligaciones y funciones han de cumplir sus objetivos fundacionales que regula la Ley de Fundaciones. Fundaciones que en algunos casos se presentan como simples organismos de gestión de las ventajas fiscales, como un juego de la creatividad financiera y poca cosa más. Es necesario profundizar en la Ley de Fundaciones y de mecenazgo para facilitar el trabajo y el reconocimiento de todas aquellas instituciones fundacionales que gestionan una parte significativa de la cultura de nuestro país desde la corriente privada. Pero también sería necesario requerir a las fundaciones una adaptación a los nuevos modelos de gestión, basados en la eficacia, el interés general y el soporte a la cultura en todas sus expresiones, ya sean públicas o privadas. Las instituciones privadas han de ser hábiles en detectar las oportunidades y no se han de convertir en programadores subsidiarios de la administración, ni en unos competidores de las mismas administraciones. La cultura no tan sólo se expresa con los formatos tradicionales, de libro, espectáculo o exposición; también puede acontecer un hecho determinado en políticas sociales, en el mundo del turismo, de la educación, sin olvidar la necesidad de incidir con fuerza y creatividad en las nuevas realidades tecnológicas. Una carrera en la que se han de superar los contenidos básicos y banales con propuestas culturales atractivas y de interés “tecnológico” para todos los públicos.

Las industrias culturales tradicionales antes mencionadas, parten de una crisis que las está haciendo cambiar o evolucionar. Algunas lo interpretan como un reto u oportunidad y otros como el final del negocio. Es evidente que hay un cambio estructural substancial de un sector fundamentado en la producción, distribución y comercialización en unos canales específicos. Con la digitalización, este sector se ha de plantear un cambio de modelo de negocio y en algunos casos de producto. Si es cierto que existe en nuestro país incertidumbre, es la misma que existe en la industria audiovisual o editorial a Inglaterra y Francia, por poner dos ejemplos. Pero también es cierto que con la digitalización se abre un mundo de oportunidades que acabarán conquistando aquellas iniciativas y culturas que parten del hecho como una oportunidad y no como una tragedia incontrolable de dimensiones inalcanzables. Partiendo como partimos en nuestro país de un conocimiento y experiencia en el sector audiovisual y editorial contrastado durante décadas, ¿cómo se pueden conquistar ahora en estos momentos tan trascendentales para el futuro? Sin duda para nuestra cultura es una gran oportunidad y quien no lo vea así no tiene nada que hacer. No olvidemos, por otro lado, que dentro de la industria cultural, y como contraposición a la digitalización, o al hecho virtual, se da un resurgimiento de la cultura presencial, como son los espectadores teatrales, musicales… que hace pocos años vivían en un proceso de retroceso de públicos alarmante.

Y llegamos al subsector del sector, que se denomina de la gestión cultural, en el que MagmaCultura estamos integrados y asumidos, donde la mayoría de iniciativas son dependientes de las instituciones, y que difícilmente se las llega a tener en cuenta en políticas industriales, económicas y culturales (ni dentro de la cultural, ni fuera). Y que a pesar de tener una amplia representación atomizada, con iniciativas que buscan en muchos casos la auto ocupación, cada vez tienen más incidencia y más peso específico en la cultura en todos sus ámbitos. Son proyectos que nacen y comienzan a funcionar desde una absoluta libertad y un interés radical por la cultura. Con grandes dosis de ingenuidad, sin formación específica en la gestión y organización empresarial, ni con organizaciones donde referenciarse en su día a día. Sin responsabilidades de gestionar ninguna institución o recurso cultural, de no tener ningún fondo bibliográfico para comercializar. Son iniciativas que una vez superados los estorbos de indefiniciones del propio sector, hacen un gran número de aportaciones de I+D a la cultura, son la innovación, y en muchos casos llegan a altos grados de especialización, generando nuevos productos, nuevas oportunidades de negocio para el sector, que hemos denominado de industria cultural. Y a la vez son una referencia ineludible para las instituciones culturales, a la hora de crear, dinamizar, comunicar, gestionar los mismos recursos y productos culturales. Existen numerosas iniciativas alrededor del territorio español, y en algunas del todo profesionalizadas, con un alto grado de excelencia y calidad, equiparables a empresas de otros sectores emergentes. A modo de ejemplo, nos encontramos al Grupo Xabide y Trànsit Projectes en la gestión de recursos sociales y culturales, A Portada en la comunicación cultural, Indissoluble y La Fábrica en la producción de exposiciones, ARTImetria, en consultoría cultural, etc. Empresas que no sólo son el resultado conjuntural de un momento determinado, son el resultado del trabajo de un sector económico emergente representado en las sociedades avanzadas que piensan y creen en la cultura como motor de cambio y de transformación social. Por eso desde todos los ámbitos de nuestra sociedad se ha de facilitar la integración y la normalidad de la gestión cultural y las organizaciones que la representan y que no sólo aportan presencia nueva en el panorama tradicional de la cultura, sino que también son el embrión técnico necesario para un cambio metodológico, conceptual y estratégico de la cultura y de la sociedad. Y sobre todo, sin complejos ni manías derivadas de una predeterminada manera de entender la cultura.

Artur Duart
MagmaCultura

Créditos imagen: feuilllu

Reflexiones sobre el papel de los museos en la educación y las TIC

Entre los días 24 y 26 de marzo, en el marco de las XIV Jornadas de Museos y Educación que organiza el Museo Marítimo de Barcelona, se ha debatido sobre la importancia de promover la participación real de los visitantes en el entorno virtual, entendido éste como nuevo escenario del que no puede sustraerse ninguna institución museística. En las jornadas se han presentado experiencias actuales como CCCB-Educació, Una mà de contes, Pau Casals o Cada Día una Foto, y se han planteado análisis y reflexiones sobre por qué y cómo actúan los museos en la concepción y uso de las TIC.

Confiamos en que estas reflexiones que surgen de algunos museos activos tengan eco en el conjunto de estas instituciones, muchas de ellas ancladas aún en premisas obsoletas, y que asuman su nuevo rol social y por tanto el compromiso de convertirse en herramientas eficaces para el enriquecimiento social y cultural de las comunidades donde se insertan y de la sociedad en general.

Imma Fondevila
MagmaCultura

Mitologías

Roland Barthes en su libro/ensayo “Mitologías” explicaba cómo se articulaba la construcción de los mitos en el imaginario de los mortales. Según el mismo escritor francés, el mito puede actuar a varios niveles sobre el ser humano. De los diferentes “usos del mito” que se proponen en dicho ensayo, destaco dos:  el individuo evoca en el mito su alter ego, sus sueños o anhelos; para este “usuario”, el mito representa una persona superior, alguien a quien admirar o bien parecerse. Otro de los usos del mito, sería que uno frente a un mito (persona u objeto) siente una experiencia estética elevada o bien un escapismo de lo real.

En lo que respecta al último uso presentado en el parágrafo anterior, quisiera escribir/presentar sobre un mito que provoca esa sensación en mí, el que suscribe: Bette Davis, Betty Davis para los nostálgicos. Posiblemente no era la más guapa de las grandes del Hollywood de oro, ni tenía las impresionantes e inacabables piernas de la Dietrich. Pero tenía una presencia en pantalla arrebatadora e incomparable que la diferenciaba del resto de los meros mortales. Su delgada silueta delicada e elegante, tan bien retratada y explotada en la película  “The Letter” (1940) del director alemán William Wyler, uno de los artífices de la construcción del mito Bette Davis, nos hace pensar en un nuevo lenguaje narrativo corporal.

Su mirada, malévola y triste, tan alabada por los mejores cineastas de la época, es como si escondiera un sufrimiento inhumano. Una vez en la filmoteca de Barcelona un adorable octogenario me explicaba que tiempo atrás, en España, a las mujeres que tenían unos ojos desafiantes, fríos, celosos, rencorosos y penetrantes se les decía que tenían los ojos de Bette Davis. Aquí la mirada de esta actriz entraba en la categoría de adjetivo, los mitos son mitos cuando se conceptualizan. Véase “The Little foxes” (1941) también de William Wyler. En esta película el personaje de Regina, interpretado magistralmente por Bette Davis, conspira, chantajea y hasta deja morir a su propio esposo, a  la vez que enamora, seduce y despierta un instinto de protección en los hombres. Era una dualidad interpretativa conseguida con solo unos ojos. Los mismos ojos, distintas miradas.

Seguramente aquella película que la elevo de categoría y le hizo entrar en el valle de los inmortales fue “All about Eve” (1950) de Joseph L. Mankiewicz. Aquí Davis interpreta a una actriz victima de sus propios temores e inseguridades que debe aceptar el inevitable paso del tiempo (enfermedad patológica de todas las actrices/actores). Inolvidable la escena de la fiesta donde, como si de una diosa griega se tratase, anuncia al espectador la tormenta emocional que va a presenciar y el estado de cólera en el que ella misma va a entrar, y pronuncia su célebre frase – “Fasten your seatbelts it’s going to be a bumpy night” -. Bajo estas líneas podréis ver dicha escena:

Sin más, les invito a que ustedes mismos conozcan a este mito a través de sus películas, y se sumerjan en la mitología del cine americano contemporáneo.

Jesús Feixa
MagmaCultura

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