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Mitologías

Roland Barthes en su libro/ensayo “Mitologías” explicaba cómo se articulaba la construcción de los mitos en el imaginario de los mortales. Según el mismo escritor francés, el mito puede actuar a varios niveles sobre el ser humano. De los diferentes “usos del mito” que se proponen en dicho ensayo, destaco dos:  el individuo evoca en el mito su alter ego, sus sueños o anhelos; para este “usuario”, el mito representa una persona superior, alguien a quien admirar o bien parecerse. Otro de los usos del mito, sería que uno frente a un mito (persona u objeto) siente una experiencia estética elevada o bien un escapismo de lo real.

En lo que respecta al último uso presentado en el parágrafo anterior, quisiera escribir/presentar sobre un mito que provoca esa sensación en mí, el que suscribe: Bette Davis, Betty Davis para los nostálgicos. Posiblemente no era la más guapa de las grandes del Hollywood de oro, ni tenía las impresionantes e inacabables piernas de la Dietrich. Pero tenía una presencia en pantalla arrebatadora e incomparable que la diferenciaba del resto de los meros mortales. Su delgada silueta delicada e elegante, tan bien retratada y explotada en la película  “The Letter” (1940) del director alemán William Wyler, uno de los artífices de la construcción del mito Bette Davis, nos hace pensar en un nuevo lenguaje narrativo corporal.

Su mirada, malévola y triste, tan alabada por los mejores cineastas de la época, es como si escondiera un sufrimiento inhumano. Una vez en la filmoteca de Barcelona un adorable octogenario me explicaba que tiempo atrás, en España, a las mujeres que tenían unos ojos desafiantes, fríos, celosos, rencorosos y penetrantes se les decía que tenían los ojos de Bette Davis. Aquí la mirada de esta actriz entraba en la categoría de adjetivo, los mitos son mitos cuando se conceptualizan. Véase “The Little foxes” (1941) también de William Wyler. En esta película el personaje de Regina, interpretado magistralmente por Bette Davis, conspira, chantajea y hasta deja morir a su propio esposo, a  la vez que enamora, seduce y despierta un instinto de protección en los hombres. Era una dualidad interpretativa conseguida con solo unos ojos. Los mismos ojos, distintas miradas.

Seguramente aquella película que la elevo de categoría y le hizo entrar en el valle de los inmortales fue “All about Eve” (1950) de Joseph L. Mankiewicz. Aquí Davis interpreta a una actriz victima de sus propios temores e inseguridades que debe aceptar el inevitable paso del tiempo (enfermedad patológica de todas las actrices/actores). Inolvidable la escena de la fiesta donde, como si de una diosa griega se tratase, anuncia al espectador la tormenta emocional que va a presenciar y el estado de cólera en el que ella misma va a entrar, y pronuncia su célebre frase – “Fasten your seatbelts it’s going to be a bumpy night” -. Bajo estas líneas podréis ver dicha escena:

Sin más, les invito a que ustedes mismos conozcan a este mito a través de sus películas, y se sumerjan en la mitología del cine americano contemporáneo.

Jesús Feixa
MagmaCultura

Barcelona era una festa, Festival Beefeater 2010

El pasado día 28 de octubre de 2010 se inauguró la octava edición del Festival In-Edit Beefeater de Barcelona, dedicado íntegramente al documental musical, con la proyección del documental Barcelona era una fiesta (Underground 1970-1980) dirigido por Morrosko Vila-San-Juan y con guión del mismo Morrosko y de Roger Roca (antiguo compañero de Magma Servicios Culturales).

Este documental nos traslada a la Barcelona de los 70, donde se produjo el movimiento contracultural underground, que fue definitivo para la creación de esta Barcelona cosmopolita y creativa que es actualmente.

Bajo diferentes influencias, desde el hippismo al punk, se dio en la Ciudad Condal un movimiento generado por un grupo de gente venida de todas partes que se encontraron en el lugar idóneo en un momento muy concreto, en el cual el peso del franquismo todavía era muy pesado para todo el mundo y decidieron, ante una situación oscura de dictadura, represión y crisis económica, crear una realidad paralela llena de libertad, creatividad, mucha fiesta y ruptura con las normas establecidas. Se empezaron a generar revistas y cómics, de este momento son legendarias publicaciones como Ajoblanco o Makoki, o salas como la mítica Zeleste… y fiesta, mucha fiesta como indica el título del documental Barcelona era una fiesta. Una fiesta en la que todo el mundo podía participar, una fiesta sin límites y sin fin.

En este documental se habla de las Jornadas libertarias del Park Güell, del papel de Ibiza, de la ruptura con el modus vivendi burgués que reinaba en aquel momento…

Muchos de aquellos jóvenes se quedaron por el camino (el alcohol y las drogas pasaron factura), pero muchos de ellos hoy son periodistas, artistas, dibujantes, escritores… como Nazario, Mariscal, Miguel Gallardo, Ramón de España, Pau Riba, Quim Monzó y muchos más que nos explican en primera persona su paso por aquel momento decisivo en la evolución de la cultura en Barcelona. Pero en el In-Edit encontramos mucho mucho más… documentales sobre giras de artistas como Brian Eno, Bob Dylan, David Byrne, The Rolling Stones o Depeche Mode y, de otros que se centran en músicos diversos como Lennon, Lemmy o José Gonzalez.

También nos presentan documentos históricos que nos hacen viajar a momentos concretos, como Keep on ‘Rokin, realizado en 1969, que nos traslada al festival de rock’n’roll de Toronto del mismo año, o Monterey Pop, de 1968, que nos lleva al festival del mismo nombre.

Otros nos muestran figuras con profundidad, como Johnny Nercer: The Dream’s on Me, donde Clint Eastwood nos introduce en el mundo del compositor, o When You’re strange, que con la voz de Johnny Deep nos presenta un documental inédito sobre The Doors.

Así que invito a todo el mundo a entrar en la web del festival y a continuar investigando sobre todo lo que allí se nos presenta y, como no, a disfrutar de estos documentales que se pudieron ver hasta el 9 de noviembre en el Aribau Club, en la sala 5 del Aribau Multicines y en la Filmoteca de Cataluña.

Carme Guerra
MagmaCultura

Zinemaldia 2010

Como cada año y ya hace 58, Donostia se convierte por una semana en la capital del cine gracias a su Festival Internacional de Cine. 206 películas, Sección Oficial, Perlas, Made in Spain, Horizontes Latinos, retrospectivas…Cualquier excusa es buena para tomar una decisión y escaparse unos días a la capital guipuzcoana.

La ciudad entera se contagia de un ambiente de festival, todo el mundo pasea con orgullo su acreditación al cuello, se hacen fotos de lo más glamourosas en la alfombra roja (este año negra). A los bares, se mezclan txapelas, periodistas, familias, productores, actores, turistas… Y todo parece de lo más natural. Y siempre alrededor de unos buenos pintxos y un buen txakoli.

Desde hace algunos años, con unos amigos hemos establecido una cita ineludible con la ciudad, y a la vez, con el festival. Siempre había conocido el fin de semana final del festival, viendo alguna película en alguna sesión a horas intempestivas y asistiendo a la clausura no oficial. Con almohadas bajo el brazo y bocadillos en una bolsa de plástico, la gente acude bien temprano al Velódromo de Anoeta, para coger un buen sitio. Hay que coger fuerzas, la experiencia puede durar más de 5 horas!

Por unos 12€ se ven dos películas fuera de competición, la gala a través de una pantalla gigante y se aplaude a los premiados, que cogen sus coches oficiales y van a saludar al otro público, aquel que no va muy arreglado al Kursaal asistiendo a la clausura oficial. Este año, pero, hemos tenido que cambiar las fechas del viaje. La experiencia ha sido muy provechosa, el primer fin de semana, el de la apertura.

Para empezar la primera traba….. Qué película veremos? La decisión es muy difícil. Es una razón suficiente o incluso un aval un premio en otro festival? O es mejor descubrir otra simplemente porque la sinopsis llama la atención? Al final, se consigue una cierta unanimidad. Nuestras elegidas son: Chicogrande, Coogan’s Bluff y Neds. Hemos hecho buena elección, la que abre el festival, la retrospectiva de Don Siegel y por último, una que apunta maneras.

Sólo hay que encontrar día y hora de la proyección. Aguantamos la proyección de Chicogrande y vemos a un Clint Eastwood de finales de los 60 disfrazado de cowboy y peleándose de una manera muy kitsch en los jardines de los Cloisters de Nueva York. Aunque los mejores momentos viene después, compartiendo opiniones con los amigos y, a veces parece que no hubiéramos visto la misma película.

El momento crítico llega el día siguiente, no quedan entradas por Neds y esto que la sesión es el domingo a las 9 de la mañana! No desfallecemos. Alguien ha visto qué película se ha llevado la Concha de Oro? Está claro que tenemos una cita en el cine, en Barcelona por esto y a Donostia sólo decirle que hasta el año que viene, o mejor dicho, datorren urte arte!

Cristina Boix
MagmaCultura

Homenaje a 35 películas en 2 minutos

Hoy os proponemos un reto: descubrir las 35 películas que se homenajean en estos dos minutos de animación.

Podéis ir dejando vuestras respuestas como comentarios, ¿os animáis?