• Linked IN
  • Rss
  • Youtube
¡Indignaos!: un best-seller atípico

Más de un millón de ejemplares vendidos en tres meses son cifras dignas del mejor best-seller. Pero en este caso no se trata ni de un autor sueco, ni de una trama de templarios, sino de un diplomático nonagenario que ha escrito un libro, casi un librito, que no tiene más de 30 páginas y que, después de convertirse en un auténtico fenómeno en Francia, aquí ha compartido récord de ventas en Sant Jordi con Albert Espinosa ( Si tú me dices ven lo dejo todo… pero dime ven). Se trata de ¡Indignaos!, el libro de Stéphane Héssel que anima a sus lectores a luchar contra la indiferencia y encontrar su propio motivo para indignarse. A medida que los campamentos de “indignados” se extienden por el territorio resulta más evidente que el clamor de Héssel no ha sido en vano, y aunque el malestar ya hace tiempo que se percibe, este éxito editorial se ha traducido en fenómeno social.

¿Cuáles son las razones de este éxito? No hay secreto ni receta mágica. Simple y directo. Un discurso antiguo y acompañado de un puñado de evidencias que invitan al lector a simpatizar con este filósofo y diplomático con una trayectoria heroica y prestigiosa que aporta autoridad y credibilidad al texto. Hijo de judío y comprometido con la causa palestina, propone en todo momento la insurrección pacífica, y aboga por la no violencia como única forma de ‘lucha’. Héssel carga también contra el consumo voraz y el desprecio por la cultura que contribuyen, según recuerda, a empobrecer las aspiraciones de los más jóvenes. Para los de su generación- explica Héssel- era sencillo identificar la amenaza, el enemigo era claro: el nazismo. Ahora, por el contrario, considera que los peligros, aunque menos evidentes, persisten y desgastan un estado del bienestar que se desmorona. El precio, 3 euros en Francia, también ha actuado como reclamo, según algunos analistas, y ha contribuido a engrosar las listas de ventas atrayendo a un tipo de lector poco acostumbrado a comprar literatura. Por otra parte, cabe decir que muchos lectores lo han encontrado fácilmente colgado en la red.

Héssel nació en Berlín el 1917, pero pronto la familia se trasladó a París, donde el joven Stéphane conoció la élite intelectual francesa; sus padres fueron la pareja que inspiró el film de Truffaut Jules te Jim. Fue miembro destacado de la Resistencia, la Gestapo lo capturó y lo trasladó al campo de Buchenwald de donde consiguió huir poco antes de ser ejecutado. Ávido de libertad cambió su identidad por la de un deportado francés muerto. Más tarde lo atraparon otra vez, pero de nuevo consiguió escapar. Finalizada la guerra, al volver a París, se incorporó a las Naciones Unidas y asumió un papel destacado en la redacción de la Declaración Universal de Derechos Humanos. A día de hoy, es el único de sus redactores que todavía vive.

Los invocaciones a la indignación coincidían hace muy poco con el estallido de las revueltas en el mundo árabe, las primeras revoluciones del siglo XXI retransmitidas por las redes sociales. #Tahrir se situaba como trending topic a Twitter, mientras el opúsculo de monsieur Héssel se convertía en el regalo navideño de moda en Francia. ¡Indignaos! ha conseguido el sueño de cualquier editor, un best-seller sin publicidad, marketing, ni promoción alguna. Internet ha jugado un papel decisivo en el éxito de este texto puesto que el boca-oreja 2.0 ha permitido que el libro circulara rápidamente hasta que sorprendidos por el eco de la obra en la red, los medios de comunicación empezaron a hablar de él. Un ejemplo más de cómo las nuevas herramientas de comunicación influyen decisivamente en la fortuna de un libro gracias a una inmediatez- casi frenética-que les permite superar los medios tradicionales.

 

Júlia Tardà

MagmaCultura